Black Friday: la mejor época para comprar

Black Friday

El protagonismo de los descuentos, las ofertas y las rebajas en su máxima expresión. Las festividades de fin de año están comenzando a soplar, y las oportunidades de acceder a precios increíbles. El deseo por sacarle jugo tres jornadas de 24 horas cada una que, hasta dentro de un año, ya no volverán a ocurrir. ¿Saben de qué hablamos?

¡Claro! Por supuesto que es el Black Friday, uno de los eventos e-commerce más populares de todo el mundo, que año tras año dice presente para sorprendernos con ofertas demasiado tentadoras como para dejarlo pasar.

Momento: no dejemos a nadie afuera. Expliquemos de qué hablamos cuando decimos e-commerce. Esta palabra en inglés significa, en su traducción al castellano, comercio electrónico o comercio online. Es así que el Black Friday 2023 representa una nueva edición de esta instancia de compra y venta de productos online.

Cientos de marcas y tiendas en internet seducen al público con rebajas en su catálogo. Moda, viajes, electrónica, belleza, salud y muchas categorías más, a disposición de los usuarios. Imposible no darse una vuelta en tu ordenador o dispositivo móvil para ver qué descuentos hay. No vaya a ser que encuentres ese jean que tanto te gusta a un precio superaccesible…

La historia detrás del Black Friday

Como tantos sucesos que ocurren y que festejamos, muchas personas no saben exactamente qué es el Black Friday y por qué se celebra. No saben qué significa esta iniciativa dedicada exclusivamente a potenciar el comercio electrónico.

En México ocurre el cuarto viernes de noviembre (todos los años es así), así que en esta oportunidad se dará cita el próximo 24 de noviembre, y terminará el domingo 26 de ese mismo mes. Pero, para interiorizarnos un poco y entender por qué se llama viernes negro, debemos irnos a una fecha muy especial para los Estados Unidos: el Día de Acción de Gracias.

Si bien hay varias teorías dando vueltas (y, spolier alert, ninguna está 100 % confirmada), existen dos hipótesis que se sostienen de manera más verídica. Que se acercan a una verdad más certera. Las dos están vinculadas a esta fecha tan particular para la población norteamericana.

En ambos casos, una misma característica coincide. Incluso, es una característica que comparte con las ediciones de las que disfrutamos en la actualidad: la masividad de gente.

Fútbol americano, policías y 12 horas de trabajo

La primera conjetura vincula al viernes negro con una inhumana jornada laboral de 1950 que la fuerza policial debió cumplir en Filadelfia, Estados Unidos. Un suceso que es recordado, además, porque el Ejército y la Marina iban a disputar un partido de fútbol americano.

Ocurrió que la jornada siguiente al Día de Acción de Gracias, una marea de personas salió a las calles para aprovechar a realizar sus compras, muchas de ellas pensando en Navidad, buscando sacar jugo a las rebajas propias de la fecha.

En teoría, el apuro en hacer las compras también era poder asistir al partido entre el Ejército y la Marina, un encuentro prometedor. Lo cierto es que fue tal el caos que se desató en la ciudad, producto de un sinfín de personas entrando y saliendo de los comercios, que la fuerza policial debió trabajar durante 12 largas horas para tratar de contener el desorden.

Según explica National Geographic, una de las organizaciones internacionales más grandes del mundo sobre educación y ciencia, el diario Telegraph lo describió en su momento.

Así contaba Telegraph el suceso: “Filadelfia se colapsó un viernes después de Acción de Gracias ante la avalancha de personas que llegaron para hacer sus compras de Navidad y asistir al día siguiente a un partido de fútbol. La policía bautizó ese día como el 'Viernes Negro'.

Las cuentas claras

La otra hipótesis no involucra demasiada historia pasada, así que no hace falta viajar en el tiempo décadas atrás. Pero sí está vinculada al Día de Acción de Gracias. Se trata del paso de los números en rojo a los números en negro de los comerciantes. La caja registradora de los locales, pasando de unas estadísticas deficitarias a unas superavitarias.

En efecto, según esta teoría, lo que genera el Día de Acción de Gracias también es un fuerte impulso en la compra y venta de productos gracias a los descuentos. Eso hace que los comercios equilibren sus cuentas, dejando atrás las cifras en rojo (negativas) y dando paso a las cifras en negro (positivas).

Como podemos ver, las especulaciones sobre qué pudo haber generado lo que hoy conocemos como Black Friday no son totalmente certeras. Podemos suponer que tuvieron una cuota de verdad, pero ninguna organización con legitimidad lo ha certificado.

Es Black Friday pero no olvidemos Navidad

Sea cual sea el origen, lo más importante de todo esto es que, al final de cuentas, la llegada del viernes negro significa la mejor época para comprar.

Es que, dada su cercanía con Navidad (fechas simbólicas para hacer regalos si las hay), resulta imposible no pensar en sacar provecho. ¿Por qué no adelantarse a la locura de fin de año? ¿Por qué no evitar el estrés de la carrera contra el tiempo y sentir que no llegamos a comprar todos los presentes que queremos regalar?

Con la mira puesta en esa semana de diciembre, el Black Friday llega para ofrecernos soluciones, de manera práctica y con la facilidad de un click.

Por eso, cuando a fines de noviembre comiencen a aparecer todos los anuncios de que un viernes negro está de nuevo en la casa y a ti te dé pereza de solo buscar en tu computadora, recuerda que en 1950 hubo gente que lo tuvo que hacer a pie.

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